Hay días en que el alma está sensible y es entonces cuando puedo deslizar mis manos por una hoja y sentir que soy parte de ella.
"De vuelta al pasado" es un relato donde se expresa que el amor no es siempre cosa de dos, pues también es posible sentirlo entrando en uno mismo y dejándose llevar por esas sensaciones que estremecen la piel.
Sabes que un café más que un sonrisa no vale, que un verso es más que una copa de tinto y que mil viajes por el mundo no se podrán comparar a un abrazo que dure mil segundos. Sabes por dónde sopla el viento y nada mejor que sentirlo juntos, enlazando dedos e inventando besos. Sabes,... mucho ya sé del placebo de estar bajo el éxtasis de tu mirada. Cuando me abstengo es demasido el frío que tengo. Busco temblar por el fuego dejando atrás el crudo hielo.
Ha llegado el momento de gritar en silencio que te amo, a pesar de que me consume el tiempo y los pliegues de mi piel ya no son deseo de tus pupilas. El corazón está repleto de garras que me encadenan a este cuerpo que vibra con sólo recordar el suave roce de tus dedos. Ese susurro que tus labios entregan a mi oído, mientras se para el reloj que impulsa mis latidos, cura lentamente la herida que dejó aquella flecha de acero.
Caricias de tus manos, abrazos que sólo tú sabes ofrecer para que cante mi verdad, lágrimas recorriendo mi rostro al sentir que tú me faltas. Para qué pronunciarlo si sé que nada podrá cambiarlo.
"Por el amor de una rosa, el jardinero es servidor de mil espinas." - Proverbio chino
Quizá el amor se haya ido de mis manos y las letras no resbalen por mí como lo hacían hace años, cuando podía tocarte con mis manos sin estar mirando tus ojos; así, a la distancia, era feliz... sin querer más allá que sentirte a mi lado.
Quizá pensaste que quería un pedacito de tu piel en mi cama, que tus ojos estuvieran posados en mi cuerpo, que tu sonrisa fuera sólo mía; sólo quería poder sonreír a la distancia y sentir el amor que cada día me movía.
De amores hay de muchos colores y el mío era de color morado; una mezcla del azul principesco y del rojo enamorado. Ahí tenía a mi príncipe, en lo alto del castillo, siempre dibujando una sonrisa cuando más lo necesitaba; recuerdo aquella sonrisa con mirada brillante cuando me veías llegar a tu castillo.
Recuerdos hay muchos y ninguno de ellos va a caer en el olvido, porque con ellos aprendí a sentir el amor puro; el que se lleva por dentro y se refleja en los ojos.
Hoy, un día más de dolor al ver cómo te has ido alejando de mi vida y me has juzgado como no debías; quizá te equivocaste al pensar que la fidelidad del amor que siempre te grité la había quebrado un mes de septiembre. Pero, aquel mes sólo le pinté los puntos sobre las íes a quien creía que podía tomarme como un refresco; sorbo a sorbo, deslizándose desde la cabeza a mis pies.
Quizá te equivocaste y te dejaste llevar... Sí, te equivocaste, mi príncipe, te equivocaste.
Ay, cuanto duele ver que el amor se va y nada se puede hacer por retenerlo dentro de mi ser.
Despedirse con amor es lo único que me queda, tras ver cómo utilizaste los signos de puntuación en este amor inmortal donde jamás pensé que cabía un punto final.
Para este último día del mes os dejo una nueva entrada en la sección de relatos: ME RESIGNO
Imagen: Google
Aprovecho para dar las gracias a todos los que entráis en mi rincón de versos y habéis hecho que este mes supere las 1600 visitas, un aliciente más para seguir produciendo letras.
Hoy empecé a escribir un relato corto para publicarlo, pero ha terminado siendo tan biográfico que he decidido no publicarlo. Os dejo la carta que escribí a los reyes magos el año pasado...Espero que paséis una hermosa tarde de domingo. "Carta a los reyes magos": http://rincondeversosclara.blogspot.com.es/p/relatos.html